50 SOMBRAS DE GREY

por newfashiontales

 

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Con motivo del día de San Valentín y del esperadísimo (por mucha gente) estreno de 50 Sombras de Grey, no puedo por menos de pasarme por aquí y reflexionar sobre el amor y los libros de E.L James.

Me abruma leer continuamente a mujeres que caen rendidas ante Christian Grey, que quieren un Christian Grey en su vida, etc… ¿En serio? ¿Están seguras de lo que están diciendo? Me asusta pensar que es así.

Me he leído los tres libros y con conocimiento puedo afirmar que ni de broma querría un hombre como Christian Grey en mi vida, ni por todo lo guapo, ni por todos los millones que tenga.

Christian Grey es un prototipo de hombre machista, posesivo y controlador; tapado debajo de una máscara de sufrimiento, traumas y millones que se usa en los libros para justificar una actitud, en mi opinión, aterradora. No hablo de sus prácticas sexuales, que me parecen de lo más respetable si ese es el gusto de cada uno, si no de su actitud “fuera de la cama”; de cómo espía todo lo que hace ella, de cómo controla a dónde va, con quién y por qué. Vemos a la protagonista justificándose y siendo obligada a hacer cosas que no haría, solo para complacerle a él, bajo el pretexto de “Pobre, solo lo hace para protegerme” ¿De verdad creéis que es así? ¿Acaso necesitamos protección de un hombre? Creo que podemos valernos por nosotras mismas y yo sinceramente no toleraría que un hombre controlase cada uno de mis pasos.

Todos los días se lucha contra la violencia de género, y nos encontramos con que millones de personas que afirman estar en contra de esto, que no justifican actitudes del tipo “no lleves esa falda, que te mirarán todos”, por considerarlas machistas y reprobables; leen estos libros que repiten de una manera u otra estas pautas y se enamoran de un hombre así… Algo no me cuadra. No sé si es una falta de entendimiento o de sensatez.

Entiendo la lectura de estos libros como método de entretenimiento, sabiendo que es una ficción y no yendo más allá. Es decir, no entiendo que se lean y ese tipo de hombre que se describe sea deseado.

En definitiva, todo esto me hace ver que aún queda mucho trabajo por delante de luchar por la igualdad entre sexos, de luchar contra el machismo y contra la violencia. En pleno siglo XXI las propias mujeres que reivindican la igualdad, aún siguen pautas románticas de la época victoriana. Algo estamos haciendo mal…

En mi vida quiero (y por suerte tengo) un hombre bueno, que me quiera, que me acepte, que me dé libertad, con el que poder hablar de todo.  Y por supuesto, que no me controle, que sea  igual a mí y no quiera ser superior, que no me obligue a nada, que no me coarte, que no me chantajee emocionalmente y que no me anule psicológicamente; porque esto último chicas, es lo que hace Christian Grey y lo que hace un maltratador.

 

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